La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha lanzado una alerta sobre el elevado riesgo de brotes epidémicos en Venezuela después de los terremotos que sacudieron el país el pasado 24 de junio. La organización sanitaria regional advierte que las condiciones posteriores al desastre natural, como el hacinamiento en refugios, la falta de agua potable y el deterioro de la infraestructura sanitaria, crean un escenario propicio para la propagación de enfermedades infecciosas.

Los terremotos, que hasta el momento han dejado 2.645 fallecidos y más de 12.000 heridos según cifras oficiales, han debilitado aún más un sistema de salud que ya venía arrastrando carencias estructurales. La OPS, en su comunicado emitido este 4 de julio, subraya la necesidad de reforzar la vigilancia epidemiológica y las medidas de prevención para evitar una crisis sanitaria secundaria que podría agravar las consecuencias del desastre.

Riesgos sanitarios en zonas afectadas

Entre las principales amenazas se encuentran enfermedades de transmisión hídrica, como el cólera y la hepatitis A, así como infecciones respiratorias agudas y dengue, facilitadas por la acumulación de agua estancada. La organización también ha hecho un llamamiento a la comunidad internacional para que aporte recursos y personal médico que permita atender a la población damnificada y restaurar los servicios básicos de salud en las regiones más golpeadas.

La OPS recuerda que Venezuela ya había experimentado un aumento de enfermedades prevenibles en los últimos años debido a la situación del sistema sanitario, y que los terremotos han multiplicado los factores de riesgo. La coordinación con las autoridades locales y la distribución de suministros médicos son prioritarias para contener posibles brotes.