La Comisión Electoral Central de Armenia anunció este domingo que el partido Contrato Civil, liderado por el primer ministro Nikol Pashinián, obtuvo el 49,7% de los votos en las elecciones parlamentarias celebradas el 14 de junio de 2026. Sin embargo, la oposición ha impugnado los resultados alegando manipulación electoral, lo que ha desatado protestas en la capital, Ereván, y en otras ciudades del país.
Los comicios se desarrollaron en un contexto de tensión geopolítica, con Armenia oscilando entre su alianza tradicional con Rusia y un acercamiento a Occidente. El resultado otorga a Pashinián una mayoría suficiente para formar gobierno, pero la denuncia de fraude por parte de la oposición amenaza con prolongar la inestabilidad política.
Según informó la Comisión Electoral, la participación alcanzó el 56,3% del censo, una cifra inferior a la de anteriores comicios. La oposición, que agrupa a varias formaciones políticas, ha exigido un recuento total de los votos y la intervención de observadores internacionales independientes.
Armenia, un país del Cáucaso Sur de unos tres millones de habitantes, mantiene tensiones latentes con su vecino Azerbaiyán por la región de Nagorno Karabaj. La comunidad internacional sigue de cerca la evolución de la crisis, mientras la Unión Europea y Estados Unidos han instado al diálogo y al respeto de la voluntad popular.
El primer ministro Pashinián, en el poder desde 2018, ha defendido la transparencia del proceso electoral y ha acusado a la oposición de intentar desestabilizar el país. «Los resultados son claros y reflejan la voluntad del pueblo», declaró en un mensaje televisado. Moscú, por su parte, mantiene silencio mientras analiza el impacto en sus intereses estratégicos en la región.




