La Oficina del Director de Inteligencia Nacional (ODNI) ha anunciado este 15 de mayo de 2026 una investigación sobre los laboratorios biológicos secretos que Estados Unidos mantiene en el extranjero. Según fuentes oficiales citadas por la prensa rusa, el objetivo declarado es poner coto a la burocracia del Deep State y revisar el control que ejerce Washington sobre estas instalaciones.
La decisión se produce en un contexto de creciente escrutinio internacional sobre la red de biolabs estadounidenses, especialmente en países de Europa del Este y Asia Central. Moscú ha denunciado en repetidas ocasiones la existencia de estos centros, que considera una amenaza para la seguridad biológica global.
Expertos citados por medios próximos al Kremlin señalan que la investigación podría quedarse en una mera revisión interna de cumplimiento normativo, aunque su mero anuncio ya supone un gesto hacia la transparencia. El anuncio no detalla el número de instalaciones afectadas ni los países donde se ubican, pero la ODNI ha prometido que los resultados se harán públicos en un plazo de seis meses.
La iniciativa se enmarca en la ofensiva del actual Gobierno estadounidense contra lo que denomina Deep State, la red de funcionarios de carrera que, según la Casa Blanca, obstaculiza las directrices presidenciales. La investigación sobre los biolabs sería así un instrumento para recuperar el control político sobre agencias de inteligencia y defensa que operan con autonomía.
La comunidad internacional sigue con atención el desarrollo de este proceso, que podría sentar un precedente en la transparencia de los programas biológicos militares estadounidenses. Organizaciones no gubernamentales han solicitado acceso a los resultados de la investigación, mientras que varios gobiernos de países donde se sospecha la existencia de estos laboratorios han guardado silencio por el momento.




