La Oficina Nacional de Reconocimiento de Estados Unidos (NRO) ha adjudicado un contrato a la empresa BlackSky para el desarrollo de nuevos satélites y un sistema de detección de imágenes optimizado con inteligencia artificial (IA). El acuerdo, anunciado el 9 de junio de 2026, refuerza la integración de capacidades comerciales en el ámbito del espionaje por satélite.

Según un portavoz de la agencia, el contrato permitirá desplegar una constelación de satélites de observación terrestre equipados con algoritmos de IA capaces de procesar y analizar imágenes en tiempo real. «La NRO está a la vanguardia de la integración de la IA en el reconocimiento basado en el espacio», declaró el portavoz.

Satélites comerciales con IA para inteligencia militar

BlackSky, con sede en Virginia, opera una flota de pequeños satélites de observación que capturan imágenes de alta resolución. Hasta ahora, el análisis de esas imágenes requería largos procesos manuales. Con la nueva tecnología, el sistema podrá detectar cambios, identificar objetos y generar alertas de forma autónoma, lo que acelera los ciclos de inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR).

El movimiento de la NRO refleja una tendencia creciente en el Pentágono: recurrir a empresas espaciales comerciales para complementar sus propias capacidades clasificadas. No se han revelado los términos económicos del acuerdo, aunque fuentes del sector apuntan a que se trata de un contrato plurianual que podría superar los cien millones de dólares.

«La NRO está a la vanguardia de la integración de la IA en el reconocimiento basado en el espacio», declaró el portavoz de la agencia en un comunicado.

Expertos en seguridad advierten de que el uso de IA en satélites comerciales plantea nuevos dilemas sobre privacidad y control de la tecnología. Sin embargo, desde la NRO argumentan que la velocidad de análisis es crítica para anticipar amenazas en un entorno geopolítico cada vez más complejo.