La NASA ha seleccionado a la empresa Venturi Astrolab como uno de los dos proveedores de un rover lunar tripulado para la campaña Artemis, según ha anunciado la agencia espacial estadounidense este jueves 28 de mayo. El nuevo vehículo, denominado Crewed Lunar Vehicle (CLV-1), incorporará tecnologías clave diseñadas y fabricadas por Venturi Space, filial del grupo Venturi.

Un paso hacia la presencia sostenible en la Luna

La selección de Venturi Astrolab se enmarca en los planes de la NASA para establecer una presencia humana sostenible en el polo sur lunar. El CLV-1 permitirá a los astronautas desplazarse por la superficie, realizar experimentos y recoger muestras, con el objetivo de apoyar las misiones Artemis que pretenden devolver al ser humano a la Luna.

La agencia no ha revelado el valor económico del contrato ni el calendario exacto de desarrollo, pero fuentes del sector espacial señalan que el acuerdo forma parte de la estrategia de la NASA para fomentar la competencia en el suministro de vehículos de superficie. Venturi Astrolab competirá con el otro contratista aún no identificado para demostrar su capacidad de entregar un rover operativo antes de la primera misión tripulada.

La apuesta de Venturi por la Luna

Venturi Astrolab, con sede en California, ya había desarrollado previamente el prototipo FLEX, un rover no tripulado que fue probado en entornos lunares simulados. La compañía, parte del grupo monegasco Venturi, ha apostado por la movilidad lunar como uno de sus ejes estratégicos. La inclusión de Venturi Space como fabricante de tecnologías críticas refuerza el papel del grupo en la exploración espacial.

La decisión de la NASA se produce en un momento de creciente interés internacional por la Luna, con China y Rusia avanzando en sus propios programas lunares. Para la agencia estadounidense, contar con vehículos de superficie fiables es esencial para cumplir los objetivos de Artemis, que incluyen el establecimiento de una base permanente en el polo sur lunar.