La NASA ha publicado la solicitud final de propuestas (RFP) para un sistema de telecomunicaciones en Marte, un paso clave para garantizar la infraestructura de comunicaciones de las futuras misiones robóticas y tripuladas al planeta rojo. El anuncio, realizado el 17 de mayo de 2026, confirma requisitos técnicos que restringen el número de empresas capaces de optar al contrato.

El orbitador, que actuará como un satélite de relevo, debe proporcionar enlaces de alta velocidad entre la Tierra y los vehículos en superficie marciana. Según los documentos de la licitación, el sistema tendrá que soportar tasas de transmisión superiores a las actuales, con una vida útil operativa de al menos diez años. Los requisitos incluyen compatibilidad con los estándares de comunicación de la NASA y capacidad para operar de forma autónoma durante largos períodos.

Una infraestructura crítica para el futuro exploratorio

La agencia espacial estadounidense busca asegurar la continuidad de las comunicaciones más allá de los actuales orbitadores Mars Reconnaissance Orbiter y MAVEN, cuyas misiones se acercan a su fin. El nuevo sistema será esencial para las misiones de retorno de muestras y los planes de enviar astronautas a Marte en la década de 2030. El contrato, valorado en varios cientos de millones de dólares, incluye el diseño, construcción y puesta en órbita del satélite.

La RFP final especifica que los licitadores deben demostrar experiencia en naves espaciales de gran tamaño y sistemas de comunicación de larga distancia, lo que reduce el campo a grandes contratistas espaciales como Lockheed Martin, Northrop Grumman y Boeing. La NASA planea adjudicar el contrato a finales de 2026, según el calendario publicado.