La justicia francesa ha calificado a la organización criminal argelina DZ Mafia como una «multinacional» del crimen, según documentos judiciales que detallan sus ramificaciones en Marsella, Dubái, Orán (Argelia) y Marruecos. El grupo controla el tráfico de drogas en el Mediterráneo y ha diversificado sus actividades hacia la trata de personas, la extorsión y la inmigración ilegal.

Los documentos, a los que ha tenido acceso la prensa francesa, subrayan que la DZ Mafia no es una pequeña empresa, sino una «multinacional» del narcotráfico. Marsella es su principal plaza en territorio europeo, mientras que los enlaces con Dubái permiten la ocultación de activos y la planificación logística. Orán y Marruecos sirven como puntos estratégicos para la entrada y distribución de estupefacientes.

La DZ Mafia ha consolidado su presencia en el tráfico de cocaína, hachís y otras sustancias a gran escala. Los investigadores indican que el grupo, pese a su nombre (abreviatura de «DZ», código de Argelia, y «mafia»), no es ya un grupo local, sino una red transnacional con capacidad para mover grandes cantidades de droga y blanquear beneficios en paraísos fiscales como los Emiratos Árabes Unidos.

La relevancia para España reside en la proximidad de estas rutas mediterráneas a sus costas. Marruecos es uno de los principales productores de hachís del mundo, y el estrecho de Gibraltar constituye un paso habitual para los cargamentos destinados al sur de Europa. La desarticulación de la DZ Mafia en Francia ha llevado a la justicia a colaborar con las autoridades de Argelia y Marruecos, pero la falta de cooperación con Dubái limita las posibilidades de cierre definitivo de la red financiera.

Fuentes judiciales advierten de que la DZ Mafia ha diversificado sus actividades: además del narcotráfico, se dedica a la trata de personas, la extorsión y la organización de inmigración ilegal. Este último aspecto resulta particularmente sensible para España, dado que las mismas rutas utilizadas para la droga son empleadas para el tránsito de migrantes hacia la península, según los investigadores. La Fiscalía de Marsella, que lidera la investigación, ha solicitado a Interpol la difusión internacional de alertas contra varios de sus líderes.