La investigación contra el príncipe Andrés y Lord Mandelson por su vinculación con el caso Epstein se prolongará más de un año debido a su complejidad y dimensión internacional, según declaró este viernes el director del Servicio de Fiscalía de la Corona (CPS), Stephen Parkinson.

Parkinson compareció ante la Cámara de los Lores para informar sobre el estado de las pesquisas, que implican a dos de las figuras más relevantes de la élite británica: el hijo menor de la reina Isabel II y el exministro laborista, ambos acusados de mantener vínculos con la red de tráfico sexual del financiero Jeffrey Epstein, fallecido en 2019.

Un caso que cruza fronteras

Según explicó el responsable del CPS, la complejidad internacional del caso —con testimonios y pruebas que se extienden a Estados Unidos, el Caribe y varios países europeos— ha obligado a los fiscales a ampliar los plazos iniciales. Las pesquisas, que comenzaron en mayo de 2025, han requerido la cooperación de autoridades extranjeras y el análisis de más de 60.000 documentos.

Es una investigación de una magnitud y alcance geográfico excepcionales, que requiere tiempo para garantizar que se examina toda la evidencia disponible, declaró Parkinson.

El príncipe Andrés, que perdió sus títulos militares y su estatus real en 2022 tras una entrevista televisiva desastrosa, ha negado en repetidas ocasiones cualquier conducta inapropiada. Lord Mandelson, uno de los políticos laboristas más influyentes de las últimas décadas, ha calificado las acusaciones de infundadas. Sin embargo, las víctimas de Epstein han presionado públicamente para que se acelere el proceso.

Impacto en la percepción de las instituciones

La prolongación de la investigación amenaza con dañar aún más la confianza en las instituciones británicas, según analistas. El caso Epstein, que ya ha salpicado a políticos, banqueros y miembros de la realeza en varios países, expone la capacidad de las élites para eludir la justicia. Más de 12 meses de pesquisas sin una imputación formal alimentan las críticas sobre la lentitud de la Fiscalía británica.

Parkinson defendió el trabajo de su equipo y aseguró que se están siguiendo todas las líneas de investigación. El caso sigue activo y se esperan novedades en los próximos meses, aunque sin una fecha concreta para su conclusión.