Los servicios de inteligencia de Países Bajos han advertido de que una agencia de inteligencia rusa está comprometiendo cámaras IP en toda Europa para espiar la logística de la OTAN y los movimientos de tropas ucranianas. El aviso, difundido este martes por el Servicio de Inteligencia y Seguridad Militar neerlandés (MIVD), señala que la campaña se centra en infraestructuras logísticas de la Alianza y zonas de tránsito de material militar hacia Ucrania.
Una campaña sistemática contra la videovigilancia
Según el MIVD, la agencia rusa está explotando cámaras de vigilancia mal protegidas para obtener información sobre movimientos de tropas y logística. Aunque no se ha especificado el número de dispositivos comprometidos, la inteligencia neerlandesa describe la operación como una campaña sistemática contra redes de videovigilancia en Europa.
Los rusos están explotando cámaras de vigilancia mal protegidas para obtener información sobre movimientos de tropas y logística, según el aviso de inteligencia neerlandesa.
El objetivo, según el informe, sería que Rusia pueda ajustar su estrategia en la guerra contra Ucrania a partir de la inteligencia obtenida sobre suministros militares, rutas de abastecimiento y despliegues de la OTAN. La actividad probablemente lleva meses o años en curso, aunque el aviso se ha hecho público este 14 de julio.
Implicaciones para la seguridad europea
La advertencia llega en un contexto de creciente preocupación por la ciberseguridad de las infraestructuras críticas en la OTAN. Como miembro de la Alianza, España podría verse afectada si sus redes logísticas o de tránsito de material militar son blanco de este tipo de intrusiones. No obstante, el aviso neerlandés no menciona casos concretos en territorio español.
La inteligencia neerlandesa no ha identificado públicamente a la agencia rusa responsable, pero atribuye la campaña a un actor estatal ruso. El MIVD recomienda reforzar la seguridad de las cámaras IP conectadas a internet, especialmente en instalaciones militares y de transporte, para mitigar el riesgo de espionaje.




