La noche del 26 de abril de 2026, hombres armados abordaron el buque mercante egipcio Sward a pocas millas de la costa de Somalia, según informó este lunes la agencia marítima regional. La embarcación fue desviada hacia un fondeadero cercano al puerto de Garacad, en el estado semiautónomo de Puntlandia, al noreste del país africano.
En los días posteriores al secuestro, más efectivos armados se unieron al Sward, lo que sugiere una operación organizada. El incidente rompe un largo período de relativa calma en una ruta marítima crítica para el comercio global: el estrecho de Bab el-Mandeb, por donde transita una parte significativa del tráfico de petróleo y mercancías entre Asia y Europa.
El conflicto Irán-EE.UU. como telón de fondo
Según fuentes de seguridad regionales citadas por agencias internacionales, el resurgimiento de la piratería somalí está directamente vinculado a la guerra entre Irán y Estados Unidos, que ha desestabilizado amplias zonas del océano Índico y el cuerno de África. El conflicto ha provocado un vacío de seguridad que grupos piratas estarían explotando para reiniciar sus actividades, después de años de decline gracias a patrullas navales internacionales.
La guerra con Irán está creando las condiciones para que la piratería somalí vuelva a ser una amenaza real para el comercio marítimo, advierten analistas de seguridad en la región.
El secuestro del Sward no ha sido reivindicado por ningún grupo conocido hasta el momento, pero las autoridades de Puntlandia han desplegado efectivos para tratar de localizar el buque. La comunidad internacional, centrada en el conflicto iraní, aún no ha ofrecido una respuesta coordinada ante el incidente.




