El recrudecimiento de las hostilidades en Oriente Medio ha desencadenado este lunes un lunes negro en los mercados bursátiles mundiales, con caídas generalizadas tanto en Asia como en Europa, y una nueva escalada del precio del petróleo. El barril de Brent, referencia en el mercado europeo, roza los 97 dólares, su nivel más alto en los últimos meses, según datos del mercado recogidos este lunes 8 de junio de 2026.
La jornada comenzó con fuertes pérdidas en las bolsas asiáticas, arrastradas por el desplome del viernes del Nasdaq en Wall Street, que cayó más de un 2%. Tokio, Seúl y Shanghái registraron descensos superiores al 1,5%, mientras que Hong Kong perdió más del 2%. En Europa, el IBEX 35 español abrió con una caída superior al 1%, lastrado por el miedo a una interrupción del suministro de crudo desde la región del Golfo Pérsico.
La escalada del conflicto dispara la incertidumbre
El detonante de esta oleada de ventas es el recrudecimiento de las hostilidades en Oriente Medio, que ha incrementado el temor de los inversores a que se produzcan cortes en el suministro de petróleo. El Brent ha subido un 3,4% en la última semana y se acerca a la barrera psicológica de los 100 dólares, un nivel que no se alcanzaba desde octubre de 2023. Según fuentes del mercado, la prima de riesgo geopolítico ha vuelto a dispararse, y los traders descuentan una posible interrupción en el tráfico de petroleros por el estrecho de Ormuz.
Para la economía española, la subida del crudo supone un riesgo directo sobre la inflación y los costes energéticos. España importa prácticamente todo el petróleo que consume, y un encarecimiento sostenido del Brent eleva el precio de los carburantes, la factura eléctrica y los costes de producción. El Gobierno ha evitado por ahora pronunciarse, pero fuentes del Ministerio de Asuntos Económicos señalaron a la agencia Europa Press que se mantiene vigilante ante la evolución de los mercados.
No podemos descartar un impacto sobre los precios al consumo si esta tendencia se consolida en las próximas semanas, aunque confiamos en la capacidad de la economía española para absorber el shock temporal, han declarado fuentes de Moncloa a la prensa.
El nivel actual del Brent, cercano a los 97 dólares por barril, se sitúa ya por encima de las previsiones del Banco de España para el segundo semestre de 2026, que estimaban un precio medio de 85 dólares. Si la tendencia continúa, el encarecimiento energético podría retrasar la convergencia de la inflación española hacia el objetivo del 2% del Banco Central Europeo. Los inversores esperan ahora la reunión de la OPEP+ prevista para finales de mes, donde el cártel podría decidir un aumento de la producción para tratar de contener la escalada.




