Un análisis del think tank Pacific Forum, publicado desde Tokio, concluye que la guerra librada por Estados Unidos e Israel contra Irán está provocando un cambio tectónico en la percepción de fiabilidad de Washington como aliado, especialmente en Japón. El conflicto, que ha disparado los precios energéticos y desatado una estanflación global, genera dudas sobre el compromiso estadounidense con sus socios asiáticos.
Según el informe, los efectos multidimensionales del conflicto trascienden lo económico. En el plano estratégico, la política exterior estadounidense aparece como impredecible y unilateral, lo que debilita la confianza de países como Japón, que dependen del paraguas de seguridad de EE.UU. para su defensa. Analistas en Tokio señalan que la guerra ha acelerado un replanteamiento de la diplomacia japonesa, con un mayor interés en diversificar alianzas y reforzar la autonomía militar.
El artículo, publicado originalmente por el Pacific Forum, no aporta cifras concretas, pero describe el fenómeno como un ‘cambio irreversible‘ en las relaciones internacionales. La estanflación global y el encarecimiento de la energía golpean con especial dureza a Japón, importador neto de hidrocarburos, lo que aviva el malestar interno y las críticas hacia la estrategia belicista de Washington.
Desde el Gobierno nipón, fuentes diplomáticas citadas en el informe expresan su preocupación por la ‘falta de consulta previa‘ de EE.UU. antes de lanzar la ofensiva contra Irán, lo que refuerza la percepción de que los intereses japoneses quedan subordinados a los estadounidenses. Este sentimiento, según los analistas, podría traducirse en un mayor apoyo a políticas de defensa autónoma y a la búsqueda de acuerdos comerciales alternativos.
El debate sobre la fiabilidad de EE.UU. no es nuevo en Japón, pero la guerra contra Irán lo ha intensificado hasta el punto de que, según el Pacific Forum, ‘las bases del orden internacional de posguerra están siendo cuestionadas‘.




