La inflación mayorista en Estados Unidos alcanzó en mayo su nivel más alto desde 2022, según datos publicados este jueves 11 de junio de 2026. El repunte obedece al shock energético derivado de la escalada del conflicto con Irán, que ha disparado los precios del crudo y alterado las cadenas de suministro globales.
El índice de precios al productor (IPP) registró un incremento intermensual del 0,8%, muy por encima del 0,3% previsto por los analistas, lo que sitúa la tasa interanual en el 4,7%, la más elevada desde septiembre de 2022. La subida estuvo liderada por los costes energéticos, que aumentaron un 5,2% en el mes, y por los alimentos, que lo hicieron un 1,1%, según detalló la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS) en su comunicado.
El impacto del conflicto en Oriente Próximo
La guerra entre Estados Unidos e Irán, iniciada en marzo de 2026, ha provocado una escalada del precio del barril de crudo Brent hasta los 98 dólares, un 40% más que antes del inicio del conflicto. El bloqueo parcial del estrecho de Ormuz y los ataques a infraestructuras petroleras iraníes han reducido la oferta global, encareciendo los costes de producción y transporte para las empresas estadounidenses.
La subida de los costes estuvo impulsada por el shock energético de la guerra con Irán.
La Reserva Federal, que mantiene los tipos de interés en el 4,5%, afronta ahora una presión renovada para endurecer la política monetaria. Sin embargo, los analistas advierten que un alza adicional podría frenar la economía ya debilitada por la incertidumbre geopolítica. El presidente Donald Trump ha defendido que la inflación es un fenómeno temporal vinculado al conflicto, pero los datos de mayo sugieren que el repunte podría prolongarse.
Repercusiones para consumidores y empresas
El encarecimiento mayorista se trasladará previsiblemente a los precios al consumo en las próximas semanas. La gasolina en Estados Unidos supera ya los 4,20 dólares por galón de media, y las empresas alertan de que los márgenes se están reduciendo por el aumento de los costes logísticos. La Cámara de Comercio estadounidense ha solicitado al Gobierno medidas de alivio, como la liberación de reservas estratégicas de petróleo, que ya se ha autorizado parcialmente.
Este dato de inflación mayorista se suma a otros indicadores de tensión económica: la confianza del consumidor cayó en mayo al nivel más bajo desde 2020, y la balanza comercial registró un déficit récord por el encarecimiento de las importaciones energéticas. La guerra con Irán, lejos de resolverse, sigue condicionando la economía estadounidense y amenaza con prolongar la presión inflacionista hasta 2027, según las previsiones de la Oficina de Presupuestos del Congreso (CBO).




