La Oficina de Responsabilidad Gubernamental (GAO) de Estados Unidos ha alertado de que la Reserva Estratégica de Petróleo (SPR) podría no responder adecuadamente a futuras crisis energéticas. En un informe publicado el 2 de julio de 2026, el organismo de control del Congreso estadounidense señala que los repetidos drenajes de la reserva y el envejecimiento de sus infraestructuras han comprometido su capacidad operativa.

La SPR, gestionada por el Departamento de Energía, ha sufrido retiradas masivas en los últimos años, especialmente durante la administración Biden, cuando se liberaron cientos de millones de barriles para contener el alza de precios tras la invasión rusa de Ucrania. Las existencias cayeron a su nivel más bajo en décadas –de los tradicionales 700 millones de barriles a unos 375 millones–, y los tanques, tuberías y equipos asociados no han recibido el mantenimiento suficiente, según la GAO.

Aunque el informe no cita cifras actualizadas, advierte que la capacidad de la reserva para responder a emergencias –como huracanes en el Golfo de México o interrupciones del suministro global– se ha visto erosionada. La GAO insta al Departamento de Energía a elaborar un plan de reposición y modernización de las instalaciones.

La vulnerabilidad de la SPR tiene implicaciones geopolíticas directas: Estados Unidos es un actor clave en los mercados energéticos, y una eventual incapacidad de liberar crudo en una crisis podría disparar los precios globales, afectando a importadores como España. Sin embargo, el informe no proyecta escenarios concretos ni evalúa el impacto en aliados.