La Fuerza Espacial de Estados Unidos ha puesto a disposición de operadores comerciales y militares un nuevo sitio de lanzamiento en la Base de la Fuerza Espacial de Vandenberg, en California, diseñado para acoger cohetes de pequeño y mediano tamaño. La iniciativa, anunciada el 11 de junio de 2026, busca ampliar la capacidad de la costa oeste estadounidense en un contexto de creciente competencia estratégica en el dominio espacial.
Infraestructura para la nueva demanda orbital
El nuevo emplazamiento, aún sin denominación oficial, se reserva para lanzadores que necesitan instalaciones ágiles y flexibles, distintas de las grandes plataformas que albergan cohetes pesados como el Falcon Heavy o el Vulcan Centaur. Según la Fuerza Espacial, la decisión responde a la «creciente demanda de lanzamientos comerciales y de seguridad nacional» que requieren ventanas de lanzamiento rápidas y una infraestructura adaptada a vehículos más compactos.
Vandenberg, situada en la costa del Pacífico, es una base clave para órbitas polares y heliosincrónicas, muy demandadas por satélites de observación terrestre y comunicaciones. La oferta de un nuevo sitio pretende descongestionar los pads existentes y atraer a empresas emergentes y consolidadas que operan cohetes como el Electron de Rocket Lab, el Firefly Alpha o el LauncherOne de Virgin Orbit.
El proceso de selección de usuarios potenciales se realizará mediante una solicitud de información (Request for Information, RFI) que la Fuerza Espacial publicará en las próximas semanas. Los interesados podrán presentar sus requisitos técnicos y de capacidad, lo que permitirá a las autoridades militares evaluar la viabilidad y el interés comercial antes de comprometer inversiones concretas en infraestructura.
La decisión se enmarca en la estrategia del Pentágono de potenciar el lanzamiento espacial desde territorio estadounidense y reducir la dependencia de bases en el extranjero. Vandenberg ya alberga varios complejos de lanzamiento, pero la mayoría están diseñados para misiones de gran envergadura o para el programa de misiles balísticos intercontinentales.
Con esta oferta, la Fuerza Espacial busca también fomentar la competencia en el sector de lanzadores pequeños, donde empresas como Relativity Space, ABL Space Systems y Astra compiten por contratos gubernamentales y comerciales. La base californiana ofrece ventajas logísticas y de seguridad que la convierten en un punto estratégico para la proyección de capacidades espaciales en el Indo-Pacífico.




