Las empresas mineras dedicadas a la extracción de antimonio, tierras raras, tungsteno y uranio están registrando un fuerte aumento de sus cotizaciones en las bolsas de Nueva York (NYSE y Nasdaq), impulsadas por la creciente demanda del sector de defensa en Estados Unidos y sus aliados, según informaron fuentes del sector a la prensa especializada este miércoles.
El repunte refleja la pugna geopolítica por los recursos críticos, en un contexto de rivalidad con China, que domina gran parte de la producción y el procesamiento de estos materiales esenciales para la fabricación de armamento avanzado, electrónica y sistemas de energía.
Las transacciones realizadas este año han llevado a productores de estos minerales estratégicos a cotizar en los principales índices estadounidenses, en un movimiento que busca asegurar el suministro ante la escalada de tensiones internacionales y la carrera armamentística.
El antimonio, usado en aleaciones para blindajes y munición; las tierras raras, clave para imanes de misiles y radares; el tungsteno, empleado en proyectiles perforantes; y el uranio, combustible para la flota nuclear de la Armada, se han convertido en activos codiciados por los inversores que apuestan por la seguridad nacional.
La cotización de estas empresas se ha visto favorecida además por las políticas de la administración Trump, que ha priorizado la autonomía estratégica en minerales críticos y ha impulsado la inversión en proyectos nacionales y de aliados para reducir la dependencia de Pekín. La carrera por el litio, el cobalto y el grafeno, también esenciales para las baterías de vehículos eléctricos y sistemas de defensa, ha contribuido al interés inversor en el sector.




