La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) ha decidido mantener sin cambios los niveles actuales de los tipos de interés en su reunión del 18 de junio, aunque ha dejado abierta la puerta a futuras subidas de tasas antes de que concluya 2026, según informó el banco central en un comunicado oficial.

La decisión de pausar las subidas busca equilibrar el control de la inflación con el sostenimiento del crecimiento económico. Sin embargo, la señal de que podría haber un alza en los próximos meses indica que la Fed sigue preocupada por las presiones inflacionarias persistentes, que no se han disipado pese a las anteriores subidas de tipos.

El presidente de la Fed, Jerome Powell, señaló en la rueda de prensa posterior a la reunión que la economía estadounidense muestra una fortaleza inesperada en el mercado laboral y un consumo resiliente, lo que podría mantener la inflación por encima del objetivo del 2%. Las tasas de interés se sitúan actualmente en el rango del 5,25% al 5,50%, su nivel más alto en más de dos décadas.

La decisión de mantener los tipos sin cambios fue unánime entre los miembros del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés). No obstante, las proyecciones económicas actualizadas apuntan a que la mayoría de los funcionarios prevé al menos una subida adicional antes de fin de año, según recoge el comunicado.

Los mercados financieros reaccionaron con cautela. El índice S&P 500 registró una leve caída del 0,3%, mientras que el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años subió hasta el 4,45%, reflejando las expectativas de endurecimiento monetario.

La Fed enfatizó que cualquier decisión futura dependerá de los datos económicos que se publiquen en los próximos meses, especialmente los indicadores de inflación y empleo. Analistas de Wall Street consideran que una subida en septiembre o noviembre es probable si la inflación subyacente no muestra una clara moderación.