La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) ha ordenado a SpaceX que complete una investigación sobre el último vuelo de prueba del cohete Starship antes de autorizar nuevos lanzamientos. La medida, anunciada el 28 de mayo de 2026, paraliza el calendario del programa espacial más ambicioso de la compañía, que depende de contratos con la NASA y el Pentágono.
El regulador estadounidense considera que el incidente ocurrido durante la prueba —cuyos detalles técnicos no han sido divulgados— constituye una anomalía que debe esclarecerse para garantizar la seguridad pública. La investigación de mishap es un procedimiento estándar de la FAA cuando se producen desviaciones significativas respecto a la licencia de lanzamiento.
Impacto en el programa Starship
Starship, el sistema de lanzamiento reutilizable más grande del mundo, es clave para los planes de SpaceX de llevar carga y tripulación a la Luna, Marte y más allá. La NASA ha contratado una versión modificada del vehículo para su programa Artemis, que prevé el regreso de astronautas a la superficie lunar. Cualquier retraso en las pruebas afecta directamente a ese calendario.
SpaceX no ha emitido un comunicado oficial sobre la exigencia de la FAA, pero fuentes cercanas a la compañía señalan que la empresa cooperará plenamente con el regulador. El tiempo que lleve la investigación determinará cuándo podrá reanudarse la campaña de lanzamientos desde las instalaciones de Boca Chica, Texas.
La FAA no ha especificado un plazo para la investigación, aunque procedimientos similares en el pasado han durado entre semanas y varios meses. Mientras tanto, SpaceX tendrá que suspender las pruebas del Starship, lo que podría retrasar los hitos del programa Artemis, que ya acumula demoras.




