La Agencia Espacial Europea (ESA) ha dado luz verde a las misiones HiBiDiS y SOVA-S, los dos nuevos proyectos del programa Scout para observación de la Tierra. El anuncio, realizado el 29 de mayo de 2026, confirma la apuesta de la agencia por tecnologías ágiles y económicas en un contexto de creciente competencia espacial global.
Plazos ajustados y presupuestos limitados
Ambas misiones deberán pasar de la aprobación inicial al lanzamiento en un plazo máximo de tres años, con un coste limitado a 35 millones de euros cada una, según las condiciones del programa Scout. HiBiDiS estará liderada por la empresa italiana SITAEL, mientras que SOVA-S correrá a cargo de OHB Czechspace, con sede en la República Checa.
El programa Scout fue diseñado por la ESA para demostrar nuevas tecnologías de observación terrestre con plazos cortos y presupuestos reducidos, permitiendo así una entrada más rápida en el mercado de la vigilancia planetaria. La selección de estas dos misiones se anunció oficialmente el pasado 20 de mayo, tras un proceso de evaluación competitivo.
Dos enfoques tecnológicos complementarios
La misión HiBiDiS se centrará en la obtención de imágenes hiperespectrales de alta resolución, útiles para aplicaciones agrícolas y medioambientales. Por su parte, SOVA-S desarrollará un sistema de observación basado en radar de apertura sintética, capaz de proporcionar datos independientemente de las condiciones meteorológicas o la iluminación solar. Ambas tecnologías son consideradas estratégicas por la ESA para mantener la competitividad europea en el sector espacial.
Con esta aprobación, la ESA refuerza su línea de misiones rápidas y de bajo coste, en un momento en que actores privados y estatales —especialmente de Estados Unidos y China— aceleran sus propios programas de observación terrestre. Las operaciones de ambas misiones se gestionarán desde los centros de control de la ESA, aunque sus desarrolladores industriales coordinarán las fases de diseño y fabricación en sus respectivos países.




