La Embajada de Rusia en Suecia ha sufrido un nuevo ataque con drones en la noche del 1 al 2 de julio de 2026, según ha denunciado el propio cuerpo diplomático ruso. El incidente, que la legación ha calificado como un «intento descarado por intimidar», se suma a un asalto similar ocurrido semanas atrás y eleva la tensión diplomática en la región.

Fuentes de la Embajada rusa en Estocolmo detallaron que uno de los drones arrojó pintura sobre las instalaciones, mientras que otro, equipado con una imitación de un artefacto explosivo casero, cayó en el terreno colindante a la misión consular. No se reportaron heridos ni daños significativos, pero la acción supone un desafío a la seguridad de una sede diplomática en pleno centro de la capital sueca.

Las autoridades suecas aún no se han pronunciado oficialmente sobre el ataque, aunque fuentes de seguridad locales apuntan a que se trata de un patrón de hostigamiento contra intereses rusos en el país. La Embajada rusa ha instado a Estocolmo a reforzar la protección de sus instalaciones y a esclarecer la autoría de los hechos.

El ataque se produce en un contexto de creciente fricción entre Rusia y los países nórdicos, que han estrechado su cooperación con la OTAN tras la invasión rusa de Ucrania. Suecia, que ingresó en la Alianza Atlántica en 2024, ha sido escenario de varios incidentes diplomáticos con Moscú en los últimos meses.

El portavoz de la Embajada rusa declaró que «la inacción de las autoridades suecas ante estos actos de sabotaje es inaceptable» y exigió una investigación urgente para identificar a los responsables, según informó la propia legación en un comunicado difundido este jueves.