La escalada del conflicto en Irán está provocando interrupciones en el suministro global de petróleo, lo que ha llevado a las aerolíneas a acelerar sus planes de adopción de combustibles de aviación sostenibles (SAF), principalmente derivados de aceite de cocina usado y grasas residuales, según informes de la industria.
La crisis geopolítica en Oriente Medio, que amenaza con estrangular las rutas marítimas clave para el crudo, ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad del sector aéreo ante la volatilidad de los precios del petróleo. En respuesta, varias compañías aéreas han anunciado acuerdos con productores de SAF para asegurarse suministros alternativos a medio plazo, una tendencia que cobra impulso precisamente cuando la demanda de viajes se dispara en la temporada estival.
Dependencia de nuevas materias primas
Sin embargo, la transición hacia el SAF revela nuevas dependencias estratégicas. El combustible sostenible se fabrica a partir de aceites usados, grasas animales y biomasa, cuyas cadenas de suministro son limitadas y están sujetas a su propia volatilidad. Según analistas del sector, la capacidad de producción global de SAF apenas cubre el 1% de la demanda total de combustible de aviación, y su expansión requiere inversiones multimillonarias en refinerías y logística de recogida de residuos.
«La crisis de suministro de petróleo está actuando como un catalizador, pero también expone que no hay una solución mágica», señala un informe de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) citado por fuentes del sector. «Si todos los países compiten por el mismo aceite de cocina usado, se generarán nuevos cuellos de botella».
Implicaciones para la temporada estival
De cara al verano de 2026, el impacto inmediato se traduce en un incremento de los costes operativos para las aerolíneas, que podrían trasladarse a los billetes. Al mismo tiempo, la búsqueda de alternativas sostenibles se ha convertido en una prioridad estratégica para los gobiernos europeos, que ven en el SAF una vía para reducir la dependencia del crudo de Oriente Medio. La Comisión Europea ya ha propuesto objetivos vinculantes de mezcla de SAF en los aeropuertos comunitarios, una medida que gana urgencia ante el actual contexto geopolítico.




