Un análisis publicado este jueces en Asia Times sostiene que la credibilidad de la garantía de seguridad que Estados Unidos ofrece en el Golfo Pérsico se ha deteriorado significativamente tras los recientes ataques contra Irán. La premisa central del artículo es que las guerras en Oriente Medio se deciden menos por lo destruido que por lo que sigue funcionando después, y la velocidad con la que las infraestructuras fallan.

El desgaste de la disuasión

Washington ha presentado los bombardeos conjuntos con Israel como una muestra de poder militar restaurado, pero el análisis advierte que el verdadero indicador de la seguridad en la región no es cuánto se puede golpear enemigo, sino cuánto pueden mantener las economías del Golfo su funcionamiento tras un conflicto. La resiliencia de infraestructuras clave —como refinerías, puertos y estaciones de desalinización— se ha convertido en el auténtico campo de batalla.

Las guerras en Oriente Medio a menudo se deciden menos por lo que se destruye que por lo que sigue funcionando después.

El texto señala que la garantía de seguridad estadounidense ha sido tradicionalmente el pilar sobre el que monarquías como Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Catar han construido su desarrollo. Sin embargo, la percepción de que esa garantía se desvanece crece a medida que los ataques contra infraestructuras iraníes y las represalias evidencian la fragilidad de las defensas regionales.

Implicaciones geopolíticas

El análisis concluye que si la capacidad de mantener el funcionamiento postconflicto disminuye, el valor de las garantías de seguridad se erosiona. Esto podría llevar a los países del Golfo a buscar alianzas alternativas o a desarrollar capacidades autónomas de defensa. Asia Times, citado como fuente del análisis, subraya que la credibilidad de Washington está en juego y que el tablero regional podría reconfigurarse si la tendencia continúa.