La Corte de Cuentas de la República Democrática del Congo ha publicado un informe en el que señala deficiencias en la gestión de las finanzas públicas durante el mandato del presidente Félix Tshisekedi. El documento, hecho público el 9 de junio de 2026, llega en un momento de máxima tensión política, cuando el debate sobre un posible tercer mandato del mandatario congoleño divide al país.

Según recoge la prensa local, el órgano fiscalizador señala fallos reiterados en el control del gasto público y la transparencia presupuestaria. Aunque el informe no detalla sanciones, supone un duro golpe a la imagen de un Gobierno que aspira a prolongarse en el poder más allá de los límites constitucionales.

El contexto político

La publicación del informe coincide con el recrudecimiento del debate sobre la reforma constitucional que permitiría a Tshisekedi optar a un tercer mandato en 2028. La oposición y parte de la sociedad civil consideran que la maniobra vulnera el espíritu de la Constitución de 2006, que limita a dos el número de mandatos presidenciales. La Corte de Cuentas, órgano fiscalizador independiente, no ha vinculado directamente su informe al debate político, pero su impacto es inevitable en un clima de creciente polarización.

Reacciones y perspectivas

El Ejecutivo congoleño no ha respondido oficialmente al informe. Sin embargo, fuentes cercanas a la presidencia citadas por medios locales han restado importancia a las críticas, atribuyéndolas a una campaña de desprestigio orquestada por sectores opositores. Analistas internacionales recuerdan que la Corte de Cuentas ya había emitido advertencias similares en ejercicios anteriores, sin que se hayan traducido en cambios significativos en la gestión pública.

La situación en la RDC, rica en minerales estratégicos como el cobalto y el coltán, es seguida de cerca por la comunidad internacional. Cualquier escalada de inestabilidad política podría afectar a las cadenas de suministro globales y al equilibrio regional en África Central, donde potencias como Francia y Marruecos compiten por influencia.