La Comisión Europea ha propuesto este jueves cinco Proyectos Europeos de Defensa de Interés Común (EDIRP) con el objetivo de movilizar cerca de 190.000 millones de euros hasta 2036 para reforzar la base industrial de defensa del continente. La iniciativa, que se inscribe en la estrategia de autonomía estratégica de la UE, cuenta con una participación destacada de España, que forma parte de cuatro de los cinco programas.

Los proyectos abarcan áreas clave como la defensa antiaérea, los sistemas de mando y control, la movilidad militar o la guerra electrónica, aunque la Comisión no ha detallado aún el desglose exacto de fondos por iniciativa. El paquete aspira a reducir las dependencias estratégicas de la UE frente a terceros países, especialmente en tecnologías críticas y capacidades industriales.

La industria española, bien posicionada

La presencia española en cuatro de los cinco proyectos sitúa al país en una posición de entrada favorable dentro de la nueva arquitectura europea de defensa, según fuentes del Ejecutivo comunitario. Empresas como Indra, Airbus o Navantia podrían beneficiarse de las licitaciones y contratos derivados de los programas.

El anuncio se produce en un contexto de aceleración del gasto militar en la UE, impulsado por la guerra en Ucrania y las crecientes exigencias de la OTAN. La Comisión prevé que los proyectos estén plenamente operativos en los próximos años, con hitos intermedios en 2030 y 2036.

Los detalles financieros y calendarios específicos se conocerán en las próximas semanas, cuando los Estados miembros inicien las negociaciones para la asignación de fondos y la gobernanza de cada programa. La propuesta de la Comisión deberá ser aprobada por el Consejo de la UE y el Parlamento Europeo.