La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) ha advertido este lunes de que el conflicto bélico entre Estados Unidos, Israel e Irán tendrá efectos económicos negativos en América Latina durante todo 2026. Según el informe del organismo, la presión sobre el poder adquisitivo de los consumidores de la región se mantendrá elevada debido al encarecimiento sostenido del petróleo, los fertilizantes y los costos logísticos globales.

El documento, emitido el 13 de julio, subraya que la escalada bélica iniciada por Washington y Tel Aviv contra Teherán está generando una volatilidad en los precios de las materias primas que repercute directamente en las economías latinoamericanas. La región, importadora neta de combustibles y dependiente de insumos agrícolas importados, sufre con especial intensidad el aumento de los costos de transporte y de los fertilizantes, lo que se traslada a los precios finales de alimentos y otros bienes básicos.

La CEPAL no ha proporcionado cifras concretas sobre el impacto previsto, pero señala que las cadenas de suministro globales, ya tensionadas por conflictos previos, se ven ahora afectadas por las interrupciones en las rutas del mar Rojo y del golfo Pérsico, encareciendo el comercio internacional. El informe advierte de que, si el conflicto se prolonga, las economías de América Latina podrían experimentar una ralentización en su crecimiento y un repunte inflacionario que erosionaría los ingresos reales de los hogares.

El análisis de la CEPAL cobra relevancia en un contexto en que varios países de la región, como Argentina, Brasil y Chile, ya arrastraban desequilibrios fiscales y tasas de inflación elevadas antes del estallido bélico. El organismo de Naciones Unidas insta a los Gobiernos latinoamericanos a adoptar medidas de protección social y a diversificar sus fuentes de abastecimiento para mitigar el impacto del conflicto.