La Casa Blanca ha enviado una carta al Congreso este miércoles solicitando 87.600 millones de dólares en fondos suplementarios, según ha informado la Oficina de Gestión de Presupuestos. La mayor parte del dinero se destinaría a cubrir los «gastos incurridos» por la guerra conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán.
La petición, remitida al presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson (republicano por Luisiana), reserva cerca de 70.000 millones de dólares para las operaciones militares contra Teherán, según la carta firmada por la directora interina de la OMB, Shalanda Young. El resto del montante se repartiría entre otras partidas no especificadas en el comunicado inicial.
Un conflicto que encarece la factura militar
La solicitud de fondos suplementarios refleja el coste creciente del conflicto en Oriente Próximo, donde las fuerzas estadounidenses e israelíes mantienen una campaña aérea y terrestre contra objetivos iraníes desde hace semanas. El presidente Donald Trump no ha hecho declaraciones públicas sobre la petición, pero fuentes de la Casa Blanca citadas por la prensa estadounidense señalan que la administración busca asegurar la financiación para el resto del año fiscal sin tener que recortar otros programas.
La guerra contra Irán ha disparado el gasto militar estadounidense, que ya superó el billón de dólares en 2025. Los fondos suplementarios permiten al Pentágono cubrir costes imprevistos sin pasar por el proceso ordinario de presupuestos, que requiere meses de negociación y puede quedar bloqueado por disputas partidistas en el Congreso.
La carta de la OMB no detalla el coste total estimado del conflicto ni el horizonte temporal de la operación, pero el portavoz del Departamento de Defensa confirmó que los 70.000 millones se destinarán principalmente a municiones guiadas de precisión, combustible para la aviación, reposición de material destruido y pagos a contratistas de defensa. El desembolso, de ser aprobado, elevaría el gasto total autorizado para la guerra contra Irán por encima de los 200.000 millones de dólares desde el inicio de las hostilidades.




