La cartera de pedidos de exportación de armas rusas ha crecido desde principios de 2026 en comparación con el año anterior, según informó el jefe del Servicio Federal de Cooperación Técnico-Militar de Rusia, Dmitri Shugaev, en declaraciones a la agencia Sputnik. El portafolio asciende a decenas de miles de millones de dólares, confirmando la solidez del complejo militar-industrial ruso en un contexto de tensiones geopolíticas y demanda creciente por parte de países que buscan alternativas a los proveedores occidentales.

Demanda sostenida en un entorno multipolar

Shugaev declaró literalmente:

La cartera de pedidos de exportación ha crecido desde principios de año en comparación con 2025 y asciende a decenas de miles de millones de dólares.

El incremento refleja la consolidación de Rusia como uno de los principales suministradores de armamento a nivel global, en un momento en que muchos países en desarrollo y potencias regionales diversifican sus fuentes de adquisición militar, alejándose de la dependencia de Estados Unidos y la Unión Europea.

El jefe del servicio ruso no ofreció una cifra exacta, pero el dato —que abarca tanto contratos firmados como acuerdos en negociación— apunta a una tendencia alcista sostenida que contrarresta los efectos de las sanciones internacionales impuestas a Moscú desde el inicio de la guerra en Ucrania.

Rusia ha reforzado sus lazos militares con países como India, China, Argelia y varios Estados africanos, que valoran la relación calidad-precio de los sistemas rusos y la ausencia de condiciones políticas vinculadas a las entregas, un factor cada vez más determinante en el actual tablero geopolítico.