La Cámara de Representantes de Estados Unidos prevé someter a votación esta semana una Resolución de Poderes de Guerra que pretende poner fin al apoyo estadounidense a la ofensiva israelí en Líbano, según informó la congresista Rashida Tlaib (D-MI), autora de la iniciativa. El texto busca limitar la participación militar de Washington en un conflicto que, según sus defensores, carece de autorización explícita del Congreso.

La escalada en Líbano, un obstáculo para la desescalada regional

La ofensiva israelí contra Hezbolá en territorio libanés ha sido considerada por fuentes diplomáticas como «un impedimento importante» para alcanzar una tregua más amplia en la región, en un contexto en el que Estados Unidos e Irán mantenían conversaciones indirectas. El lunes 1 de junio, Teherán anunció la suspensión de esos contactos precisamente por la intensificación de los ataques israelíes sobre Líbano.

El presidente Donald Trump declaró que, tras una llamada con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, ordenó la retirada de tropas estadounidenses que se dirigían a Beirut. Además, afirmó que Hezbolá había aceptado un alto el fuego, sin que por el momento se hayan confirmado cesaciones hostilidades sobre el terreno.

Desde que Trump y Netanyahu empezaron a bombardear Irán, la guerra de Israel en Líbano ha sido un impedimento importante para la desescalada.

Las lecciones fallidas de Israel en Líbano

Un análisis difundido por medios asiáticos señala que Israel repite en su campaña libanesa «lecciones fallidas» de conflictos anteriores. El estudio recuerda que Hezbolá, pese a los ataques, mantiene su capacidad de respuesta, y advierte de que la estrategia israelí de eliminar a la milicia chií sin abordar sus raíces políticas y sociales está condenada al fracaso. «La lógica de que Hezbolá sucumbiría si se le despojaba de su apoyo iraní no se ha cumplido», indica el texto.

La resolución de la Cámara, de ser aprobada, supondría un desafío directo a la política del Ejecutivo de Trump en Oriente Próximo y abriría un debate sobre los límites del poder presidencial para implicar a Estados Unidos en conflictos armados sin autorización del Congreso.