La bolsa de Corea del Sur ha sufrido este martes un desplome de casi el 10%, su mayor caída en varios años, ante el temor de los inversores a una sobrevaloración del sector de la inteligencia artificial. El índice compuesto KOSPI se ha visto arrastrado por las fuertes pérdidas de los principales fabricantes de chips del país, Samsung Electronics y SK Hynix, cuyas acciones se han hundido casi un 10% en la sesión, según datos del mercado.

Las causas del desplome

La crisis de confianza se ha desatado después de que varios analistas internacionales advirtieran de que las valoraciones actuales de las empresas tecnológicas vinculadas a la inteligencia artificial no se corresponden con los ingresos reales generados por esta tecnología. El mercado surcoreano, muy expuesto a la fabricación de semiconductores —componentes esenciales para los sistemas de IA—, ha sido el más castigado de la región asiática en la jornada.

Impacto global y contexto tecnológico

Las pérdidas en Seúl han contagiado a otros mercados asiáticos, que han cerrado con descensos moderados, aunque la magnitud del desplome surcoreano es la más severa desde la crisis financiera asiática de 1997 en términos porcentuales. Los inversores temen que la burbuja de la inteligencia artificial, alimentada por las expectativas desmedidas en torno a empresas como Nvidia, pueda estar a punto de estallar.

Para la economía global, la caída de Samsung y SK Hynix —que suministran memorias DRAM y NAND a gigantes como Apple, Nvidia y AMD— supone un riesgo para la cadena de suministro de semiconductores, según fuentes del sector recogidas por la agencia de noticias surcoreana Yonhap.