La Armada Española y Navantia han organizado una jornada de trabajo los días 24 y 25 de junio en España con los operadores internacionales del radar SPY-7, el sistema que equipará las futuras fragatas F-110, un programa estratégico de la Armada. La reunión ha servido para compartir experiencias y coordinar la puesta en servicio de este sensor desarrollado por la estadounidense Lockheed Martin, que también está siendo integrado en otras marinas aliadas, según fuentes de la organización.
El encuentro ha contado con la participación de representantes de las fuerzas navales que ya operan o están en proceso de adquisición del SPY-7, un radar de última generación con capacidad de detección y seguimiento multidireccional, diseñado para entornos de alta amenaza. Las fragatas F-110, cuya construcción está en marcha en los astilleros de Navantia en Ferrol, son el buque más avanzado de la Armada. Su entrada en servicio está prevista a partir de 2028. La iniciativa busca garantizar la interoperabilidad y el intercambio de conocimientos entre los países que han apostado por este sistema, clave para la defensa antiaérea y antisuperficie de las unidades navales.
El radar SPY-7 es la versión de exportación del sistema AN/SPY-7 desarrollado por Lockheed Martin para la Marina de Estados Unidos. Se trata de un radar de barrido electrónico activo (AESA) con paneles fijos que permite una cobertura de 360 grados y una alta capacidad de seguimiento simultáneo de múltiples amenazas, incluyendo misiles balísticos. Su integración en las fragatas F-110 las dotará de una capacidad de defensa antimisil similar a la de los destructores más modernos de la US Navy, según fuentes militares consultadas.




