El jefe de Operaciones Navales de Estados Unidos, el almirante Daryl Caudle, ha reconocido que la Armada estadounidense carece de capacidad para reabrir el estrecho de Ormuz proporcionando servicios de escolta a los buques. La declaración, realizada este jueves y recogida por la agencia Sputnik, pone de manifiesto las limitaciones de la flota de Washington frente a un posible bloqueo iraní en una de las rutas energéticas más críticas del planeta.
Por el estrecho de Ormuz, que conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán, transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial, lo que lo convierte en un punto estratégico para la seguridad energética global. La falta de capacidad para escoltar de forma efectiva a los buques mercantes supone un desafío significativo en caso de que Irán decidiera cerrar el paso.
Según explicó Caudle, la Armada no dispone de los medios suficientes para garantizar la reapertura del paso en caso de un bloqueo, lo que contradice la tradicional postura de proyección de fuerza estadounidense en la región. El almirante subrayó que la prioridad actual de la flota se centra en otras áreas de conflicto, dejando el estrecho en una posición vulnerable.
Analistas militares han señalado que, sin una capacidad de escolta robusta, cualquier intento de Irán de cerrar el estrecho podría provocar una crisis en los precios del crudo y alterar las cadenas de suministro energético a nivel mundial. La declaración de Caudle se produce en un contexto de creciente retórica entre Teherán y Washington, aunque sin que se haya materializado aún una amenaza concreta de bloqueo.




