La Armada y el Cuerpo de Marines de Estados Unidos han respaldado una extensión del ciclo de disponibilidad de la flota anfibia de los actuales 36 meses a 56 meses, según declaraciones del liderazgo militar difundidas el 19 de mayo de 2026. La medida, enmarcada en el Plan de Respuesta Optimizado de la Flota (OFRP), busca mejorar la preparación operativa y reducir el desgaste de las unidades navales.
El ciclo de 36 meses actual, conocido como Optimized Fleet Response Plan, ha sido el estándar durante años, pero los mandos consideran que un periodo más largo permitiría un mantenimiento más profundo y una rotación más eficiente de los efectivos. Además, la solicitud incluye la necesidad de más buques anfibios para cubrir las brechas operativas que se generarían durante las fases de mantenimiento prolongado.
Con un ciclo de 56 meses, podríamos alinear mejor los periodos de disponibilidad con las exigencias del despliegue, reduciendo la fatiga de la flota y aumentando la capacidad de respuesta ante crisis, señalaron fuentes del Pentágono.
La propuesta deberá ser evaluada por el Departamento de Defensa y el Congreso, que deberán autorizar los fondos adicionales para la construcción de nuevas unidades. La Armada estadounidense cuenta actualmente con una flota de unos 30 buques anfibios, una cifra que los Marines consideran insuficiente para cumplir con los compromisos globales.
La decisión refleja la creciente presión sobre las fuerzas navales estadounidenses, que deben atender múltiples teatros de operaciones, desde el Indo-Pacífico hasta el Mediterráneo. La extensión del ciclo de mantenimiento, según analistas militares, podría mejorar la eficiencia logística, aunque también implicaría un mayor tiempo fuera de servicio para cada buque individual.




