El Departamento de Estado de Estados Unidos ha aprobado la venta de sistemas antidrones (C-UAS) a Kuwait por un valor estimado de 1.980 millones de dólares, según anunció el 5 de junio. La operación, tramitada como venta militar extranjera, se produce tras el ataque iraní que alcanzó el Aeropuerto Internacional de Kuwait a principios de mes, según fuentes oficiales.

Detalles del paquete aprobado

El paquete incluye plataformas de detección y neutralización de drones, sistemas de mando y control, entrenamiento y apoyo logístico. Aunque no se han especificado los modelos concretos, fuentes del Pentágono señalaron que los sistemas son compatibles con los estándares de la OTAN y podrían integrarse con radares y defensas ya desplegadas en la región.

El ataque, atribuido a Irán por el Gobierno kuwaití, causó daños materiales y obligó al cierre temporal del aeropuerto, según informaron fuentes de seguridad locales. La aprobación de la venta por parte del Departamento de Estado busca reforzar la defensa aérea kuwaití frente a amenazas de aeronaves no tripuladas, un tipo de ataque cada vez más frecuente en Oriente Medio.

Implicaciones regionales

La venta refuerza la presencia de la industria de defensa estadounidense en el Golfo Pérsico y podría tener efecto dominó en otros países de la zona, como Arabia Saudí o los Emiratos Árabes Unidos, que también han expresado interés en sistemas C-UAS. La aprobación se produce en un contexto de endurecimiento de la postura estadounidense frente a Irán, al que Washington acusa de desestabilizar la región mediante ataques con drones y misiles. Kuwait, aliado clave de Estados Unidos en el Golfo, refuerza así su capacidad de disuasión en un momento de máxima alerta.