El presidente de Kenia, William Ruto, ha declarado este miércoles en la cumbre del G7 celebrada en Francia que África rechaza el modelo «donante-receptor» obsoleto y reclama una relación de igualdad con las potencias occidentales. La intervención del mandatario keniano supone un giro significativo en la postura del continente hacia la búsqueda de una asociación estratégica basada en el respeto mutuo, según fuentes diplomáticas presentes en la cumbre.

En su discurso ante los líderes del G7, Ruto afirmó que «África está harta del modelo de donante-receptor», en una clara señal de que el continente busca redefinir su relación con Occidente. El presidente keniano subrayó que los países africanos ya no aceptan ser tratados como meros receptores de ayuda, sino que exigen ser considerados socios en pie de igualdad en los foros internacionales.

La declaración de Ruto se produce en un momento en que varias naciones africanas están reforzando sus vínculos con potencias emergentes como China y Rusia, al tiempo que cuestionan la arquitectura de cooperación heredada de la posguerra fría. Según analistas presentes en la cumbre, la postura de Kenia refleja un movimiento continental más amplio hacia la soberanía económica y política.

El presidente keniano no ofreció detalles concretos sobre cómo debería articularse esa nueva asociación, pero fuentes de su delegación señalaron que el continente busca acuerdos comerciales más equilibrados, transferencia tecnológica real y un mayor peso en la toma de decisiones globales. La petición de Ruto llega en un contexto de creciente competencia geopolítica por la influencia en África, donde potencias como China han incrementado su presencia mediante inversiones en infraestructura y préstamos.