La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) ha concluido el conteo de votos de las elecciones presidenciales celebradas en Perú, con Keiko Fujimori, candidata de Fuerza Popular, como ganadora. La líder política obtendría el 50,13% de los sufragios, equivalentes a 9.223.396 votos, según datos oficiales.

El resultado, conocido el 29 de junio de 2026, convierte a Fujimori en la nueva mandataria del país andino, en unos comicios que han sido seguidos de cerca por la comunidad internacional. La ONPE ha confirmado que el recuento ha finalizado sin incidencias significativas, cerrando así un proceso electoral que se desarrolló en un clima de tensión política.

Implicaciones para América Latina

El triunfo de Fujimori, hija del expresidente Alberto Fujimori, supone un giro en la política peruana y regional. La candidata de Fuerza Popular, que ya había disputado la presidencia en anteriores ocasiones, logra esta vez imponerse en las urnas con un apoyo mayoritario. Su mandato comenzará en los próximos meses, según el calendario electoral del país.

Perú es el segundo país más grande de la costa pacífica sudamericana y su estabilidad política resulta clave para el equilibrio regional. La victoria de Fujimori podría redefinir las relaciones bilaterales con gobiernos vecinos y con potencias como Estados Unidos y China, principales socios comerciales de Lima.

De acuerdo con la ONPE, el escrutinio definitivo refleja una participación significativa del electorado peruano, que ha acudido a las urnas en un contexto marcado por la fragmentación política y los desafíos económicos. La transición de poder se espera ordenada, con Fujimori asumiendo la presidencia en las fechas previstas por la Constitución.