El Tribunal de Apelación de París ha declarado este jueves 21 de mayo a Airbus y Air France culpables por el accidente del vuelo AF447, ocurrido en 2009 en la ruta Río de Janeiro-París, que causó la muerte de 228 personas. La sentencia supone la primera condena penal firme contra ambas compañías por el siniestro, el más letal de la historia de la aviación francesa.
Responsabilidad penal corporativa
El tribunal consideró que tanto el fabricante europeo Airbus como la aerolínea francesa incurrieron en negligencia grave, al no haber adoptado medidas suficientes para evitar la tragedia. Más de 200 familiares de las víctimas se personaron como parte demandante en el proceso, que se ha alargado durante más de una década.
La sentencia establece, por primera vez en Francia, una responsabilidad penal corporativa directa en un accidente aéreo de esta magnitud, según informaron fuentes judiciales.
El vuelo AF447, un Airbus A330, se precipitó al océano Atlántico en la noche del 1 de junio de 2009, cuando sobrevolaba una zona de tormentas. Las investigaciones apuntaron a una congelación de los sensores de velocidad (sondas Pitot) y a una errónea reacción de la tripulación, pero también señalaron deficiencias en la formación de los pilotos y en el diseño de los sistemas de alerta. La sentencia de apelación confirma la condena emitida en 2023 por un tribunal inferior, que ambas compañías habían recurrido.
La decisión del tribunal de París supone un punto de inflexión en la jurisprudencia aeronáutica, al establecer que las empresas pueden ser penalmente responsables por omisiones en el diseño o la operación que deriven en catástrofes. Los abogados de las víctimas han valorado positivamente la condena, aunque han anunciado que estudiarán si solicitan indemnizaciones adicionales.




