El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó este jueves cargos de asesinato contra el expresidente cubano Raúl Castro por el derribo de dos avionetas civiles desarmadas de la organización opositora Hermanos al Rescate, ocurrido en febrero de 1996. La acusación, revelada el 21 de mayo de 2026, reabre un caso que durante tres décadas ha marcado las tensas relaciones entre ambos países.
Los hechos se remontan al 24 de febrero de 1996, cuando la Fuerza Aérea cubana derribó dos avionetas Cessna 337 que sobrevolaban el espacio aéreo internacional al norte de Cuba, pertenecientes al grupo disidente con sede en Miami. En el ataque murieron los cuatro ocupantes, entre ellos el fundador de la organización, José Basulto, aunque este no viajaba en las aeronaves.
Una acusación con implicaciones diplomáticas
La presentación de cargos contra Raúl Castro —hermano menor de Fidel Castro y presidente de Cuba entre 2008 y 2018— supone un giro en la política de Washington hacia la isla. Aunque el expresidente cubano, de 94 años, ya no ocupa cargo oficial, sigue siendo una figura influyente. El Departamento de Justicia lo acusa de ordenar el ataque como jefe de las Fuerzas Armadas cubanas, cargo que ocupaba en 1996, y de violar el derecho internacional al atacar aeronaves civiles.
La acusación se produce en un contexto de creciente presión de sectores del exilio cubano en Florida sobre la administración estadounidense. Sin embargo, la viabilidad de un posible juicio es incierta, dado que Cuba no extradita a sus ciudadanos y no existe un tratado bilateral al respecto.
Reacciones en el ámbito internacional
En La Habana, el gobierno cubano ha calificado la medida como una provocación política. Fuentes oficiales han señalado que la acción de la Fuerza Aérea en 1996 fue una respuesta legítima a lo que consideraron una violación de su soberanía.
Para la comunidad cubana en el exilio, especialmente en Miami, la noticia ha sido recibida con satisfacción aunque con escepticismo sobre su efectividad. Las organizaciones de derechos humanos han recordado que el caso fue presentado en su día ante la Corte Internacional de Justicia y ante la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), sin que se lograra una condena firme contra Cuba.




