El Partido Popular (PP) ha ganado las elecciones autonómicas celebradas este 18 de mayo de 2026 en Andalucía, pero ha perdido la mayoría absoluta de la que gozaba desde 2022. Según los resultados oficiales, los populares obtuvieron un respaldo mayoritario, aunque insuficiente para gobernar en solitario, lo que les obligará a negociar con Vox para formar un nuevo ejecutivo autonómico.

El PP, liderado en la región por el presidente saliente, Juanma Moreno, se enfrenta ahora a un escenario de pactos incierto. La ultraderecha de Vox, que ha aumentado su representación, se perfila como socio preferente, aunque las negociaciones se prevén complejas por las exigencias programáticas planteadas por la formación de Santiago Abascal.

El PSOE toca fondo histórico

El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) registró su peor resultado histórico en Andalucía, desplomándose hasta mínimos nunca vistos en la comunidad. Los socialistas, que gobernaron la región durante casi cuatro décadas hasta 2019, continúan su tendencia descendente, lo que supone un duro revés para la dirección nacional de Pedro Sánchez.

La participación se situó en torno al 55%, similar a la de anteriores comicios autonómicos, según datos de la Junta Electoral de Andalucía. El resto de fuerzas políticas, como Sumar o Adelante Andalucía, no lograron un resultado significativo y se quedaron con representaciones testimoniales.

El resultado andaluz, al ser la comunidad más poblada de España con más de 8,5 millones de habitantes, tiene un impacto directo en el equilibrio político nacional. La pérdida de la mayoría absoluta del PP debilita su posición interna y abre la puerta a una mayor influencia de Vox en el tablero autonómico. Analistas políticos señalan que este desenlace podría tener efectos en la gobernabilidad del país y en la estrategia electoral de ambos partidos de cara a futuros comicios generales.