La empresa japonesa de electrónica y aeroespacial NEC Corporation ha anunciado este 20 de mayo de 2026 el lanzamiento de un proyecto para desarrollar un Vehículo de Transferencia Orbital (OTV), un ingenio diseñado para transportar satélites a sus órbitas definitivas tras separarse del cohete lanzador. La iniciativa, enmarcada en el programa espacial de Japón, tiene aplicaciones duales que abarcan tanto la exploración comercial como la seguridad nacional, según declaraciones de la compañía.

El OTV permite que los satélites no tengan que emplear su propio combustible para alcanzar la órbita deseada, lo que aligera su peso y prolonga su vida útil. Sin embargo, su capacidad de maniobra en el entorno cislunar —el espacio comprendido entre la Tierra y la Luna— le confiere un potencial militar. Desde Tokio, analistas apuntan a que Japón busca desarrollar capacidades de combate en esta nueva frontera estratégica, en un contexto de creciente competencia entre potencias espaciales.

Este vehículo puede contribuir a la seguridad nacional y a la exploración espacial comercial, señaló NEC en un comunicado difundido por la agencia espacial japonesa JAXA.

El proyecto se encuentra en fase inicial y no se han detallado plazos ni presupuestos. No obstante, la apuesta de NEC sitúa a Japón en la carrera por la militarización del espacio cislunar, donde Estados Unidos, China y Rusia ya han desplegado programas con fines duales. El OTV nipón podría emplearse para inspeccionar satélites, reubicarlos o incluso neutralizar amenazas en órbita, aunque la empresa insiste en su naturaleza civil.

La decisión de Japón de avanzar en esta tecnología responde a su nueva estrategia de defensa nacional, aprobada en 2022, que contempla el espacio como un dominio militar más. Tokio ha creado una unidad espacial dentro de sus Fuerzas de Autodefensa y colabora estrechamente con Washington en capacidades de guerra espacial.