La compañía eléctrica japonesa Tokyo Electric Power Company (Tepco) ha comenzado la retirada de combustible gastado de la piscina de combustible de la unidad 2 de la central nuclear de Fukushima-Daiichi, según informó el 3 de junio. Este paso supone un hito en el desmantelamiento de la planta, uno de los procesos más complejos y prolongados tras el accidente de 2011.

La operación, considerada técnicamente muy delicada, forma parte del plan de limpieza que se prolongará durante décadas. La piscina de combustible de la unidad 2 alberga 587 elementos combustibles gastados —altamente radiactivos— y otros 28 elementos sin usar.

Tepco ha optado por retirar primero el combustible no irradiado, que presenta un riesgo menor en caso de accidente durante las maniobras. La empresa prevé completar la extracción de todos los elementos de la piscina en el año fiscal 2028, según detalló la compañía en un comunicado.

Lecciones para la gestión global de residuos

El avance en Fukushima-Daiichi tiene implicaciones para toda la industria nuclear, incluida la española, donde el desmantelamiento de centrales como Santa María de Garoña o José Cabrera ofrece paralelismos en la gestión del combustible gastado. La experiencia japonesa servirá de referencia para mejorar los procedimientos técnicos y regulatorios en otros países.

El accidente de 2011, provocado por un terremoto y un tsunami que dañaron los sistemas de refrigeración de la planta, liberó material radiactivo y obligó a evacuar a miles de personas. Desde entonces, Tepco ha trabajado en la contención y limpieza del emplazamiento. La retirada del combustible de la unidad 2 es uno de los pasos más esperados para reducir los riesgos a largo plazo en la instalación.