Las Fuerzas de Autodefensa de Japón han disparado por primera vez misiles Tipo 88 desde territorio filipino en el marco de un ejercicio conjunto con el Ejército de Filipinas. El lanzamiento, realizado el 14 de mayo de 2026, alcanzó un blanco naval situado a 47 millas (76 kilómetros) de distancia tras seis minutos de vuelo, según informaron fuentes militares niponas.
El blanco, un antiguo dragaminas de la Segunda Guerra Mundial, fue destruido en el impacto. El ejercicio representa un hito en la cooperación militar bilateral y refuerza la interoperabilidad entre las fuerzas aliadas frente a la expansión china en el mar de China Meridional y el Pacífico Occidental.
Un salto cualitativo en la disuasión regional
Es la primera vez que Japón despliega y utiliza misiles de su arsenal desde suelo filipino. La maniobra busca enviar una señal disuasoria a Pekín, que ha intensificado sus patrullas navales y aéreas en la zona, incluyendo incursiones en aguas filipinas y el refuerzo de sus bases artificiales en el archipiélago de las Spratly.
El misil Tipo 88, de fabricación nipona, tiene un alcance máximo de unos 150 kilómetros y está diseñado para ataques antibuque. Su empleo desde una base filipina demuestra la capacidad de proyección conjunta de ambos países, que han suscrito acuerdos de acceso recíproco a instalaciones militares.
El ejercicio se produce en un contexto de creciente tensión en la región, con Estados Unidos como aliado común y con la reciente firma de pactos de defensa entre Tokio y Manila para contrarrestar la influencia china. Analistas militares consideran que el disparo marca un antes y un después en la postura defensiva de Japón, que ha ido flexibilizando su tradicional política pacifista para permitir misiones de mayor envergadura en el exterior.




