Las autoridades italianas han desarticulado una red de espionaje rusa que operaba en el país y que tenía como objetivo recopilar información sobre las vulnerabilidades de las defensas aéreas ucranias suministradas por Occidente. El caso, según fuentes de la inteligencia italiana, pone de relieve la intensa actividad de los servicios secretos rusos en territorio europeo para obtener datos sobre los sistemas antiaéreos que las potencias occidentales han enviado a Ucrania.

Según la información desvelada este jueves, Moscú habría instruido a uno de sus agentes en Europa para que averiguara más sobre las capacidades de defensa aérea que las naciones occidentales están transfiriendo a Ucrania. La investigación italiana logró identificar y neutralizar a los implicados antes de que pudieran remitir información sensible, aunque no se han precisado las identidades ni el número de detenidos.

Italia, como miembro de la OTAN y la Unión Europea, ha sido uno de los países que más sistemas antiaéreos ha aportado a Ucrania, incluyendo baterías SAMP-T y misiles Aster. La red de espionaje desarticulada habría tratado de acceder a documentos sobre la ubicación, el estado operativo y las posibles vulnerabilidades de estos sistemas, según fuentes próximas a la investigación.

El caso se produce en un contexto de creciente tensión entre Rusia y los países de la OTAN, que han denunciado en repetidas ocasiones un incremento de las operaciones encubiertas rusas en territorio aliado. La inteligencia italiana ha subrayado la gravedad del incidente y la necesidad de reforzar la seguridad para proteger los suministros militares a Ucrania.