Israel y Líbano han acordado prorrogar el alto el fuego vigente desde el pasado 16 de abril por un periodo adicional de 45 días, según anunció este sábado el portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos, Thomas Pigott. La extensión, fruto de dos jornadas de negociaciones mediadas por Washington, busca mantener la estabilidad en la frontera y permitir avances en las conversaciones diplomáticas.

«Los días 14 y 15 de mayo, Estados Unidos acogió dos días de conversaciones muy productivas entre Israel y Líbano», escribió Pigott en la red social X. «El cese de hostilidades del 16 de abril se extenderá por 45 días para permitir mayores avances», añadió el portavoz estadounidense.

La tregua original, alcanzada hace exactamente un mes, logró detener los enfrentamientos armados en la frontera entre ambos países, una de las líneas de tensión más volátiles de Oriente Próximo. La prórroga de 45 días supone un respiro adicional y demuestra la voluntad de las partes de seguir explorando una solución negociada, según fuentes diplomáticas consultadas.

Estados Unidos ha ejercido como mediador principal en el proceso, y las conversaciones de esta semana en Washington se consideran un paso significativo hacia un posible acuerdo de mayor alcance. Aunque no se han divulgado detalles sobre el contenido de las negociaciones, la extensión del alto el fuego permite ganar tiempo para abordar cuestiones como el control de la frontera y el despliegue de fuerzas internacionales.

El acuerdo alcanzado el 16 de abril puso fin a semanas de enfrentamientos que habían elevado la tensión en la región. La nueva prórroga, que entra en vigor de inmediato, refleja el compromiso de ambas partes con la vía diplomática, según el comunicado oficial. Las próximas semanas serán clave para determinar si se logra un acuerdo definitivo que garantice la seguridad en la zona fronteriza.