La Armada israelí ha interceptado en aguas internacionales el barco de ayuda humanitaria Global Sumud Flotilla, que se dirigía a la Franja de Gaza para entregar suministros. La operación supone la segunda interceptación en menos de un mes de esta misma flotilla, que ya fue detenida a finales de abril en aguas cercanas a Creta, según informaron fuentes de la organización organizadora.

Un patrón de bloqueo en aguas internacionales

La Global Sumud Flotilla forma parte de una campaña de activistas pro palestinos que busca romper el bloqueo israelí sobre Gaza mediante el envío de ayuda marítima. Israel considera estas misiones una provocación y un desafío a su soberanía, y ha advertido que no permitirá que ningún barco llegue a la costa gazatí sin ser inspeccionado previamente. El portavoz de las Fuerzas de Defensa israelíes confirmó la interceptación y subrayó que la operación se llevó a cabo en cumplimiento del derecho internacional, sin ofrecer más detalles.

La acción ha sido condenada por organizaciones de derechos humanos, que denuncian que la interceptación en aguas internacionales vulnera la libertad de navegación y el derecho a la asistencia humanitaria. La flotilla transportaba equipos médicos, alimentos y material de construcción, según los organizadores.

Implicaciones para el conflicto de Gaza

La interceptación se produce en un momento de máxima tensión entre Israel y los grupos armados palestinos, con la guerra en Gaza aún activa y con una crisis humanitaria agravada en el enclave. La comunidad internacional, incluida la Unión Europea, ha instado en repetidas ocasiones a Israel a facilitar la entrada de ayuda humanitaria, pero el Gobierno israelí mantiene un estricto control sobre lo que entra en la Franja.

La Global Sumud Flotilla es una de las tres embarcaciones que han intentado llegar a Gaza en 2026, sin éxito hasta el momento. Según la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA), el bloqueo ha provocado una escasez crítica de alimentos, medicinas y combustible en la región.