El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha ordenado ataques contra los suburbios de la capital libanesa, Beirut, según ha informado este lunes la corresponsal en la zona, Ethel Bonet. La decisión se produce después de que las tropas israelíes avanzaran en el sur del Líbano y se diera por terminado el alto el fuego que hasta ahora mantenía contenida la escalada.
La ofensiva israelí se ha intensificado en las últimas horas, con bombardeos que afectan principalmente al sur libanés, pero que ahora se extienden hacia la capital. El anuncio de Netanyahu supone un giro radical respecto a las semanas anteriores, en las que se habían mantenido conversaciones para estabilizar la frontera.
Implicaciones regionales
La ruptura de la tregua y la expansión de los ataques tienen consecuencias que van más allá del conflicto bilateral. Las negociaciones entre Irán y Estados Unidos se encuentran ahora en jaque, ya que Teherán, principal valedor de Hezbolá, exige el cese de las operaciones contra el grupo chiita como condición para avanzar en cualquier acuerdo.
La comunidad internacional ha mostrado su preocupación por el riesgo de una guerra regional. España, que mantiene efectivos en la misión de paz de la UNIFIL en el sur del Líbano, sigue de cerca la evolución de los acontecimientos, que podrían afectar la seguridad de sus tropas y generar un nuevo flujo migratorio hacia Europa.
Por ahora, no se han registrado víctimas confirmadas en los bombardeos sobre Beirut, aunque fuentes locales informan de una intensa actividad aérea israelí en la periferia sur de la ciudad.




