El Gobierno de Líbano ha presentado una denuncia formal ante Naciones Unidas en la que acusa a Israel de hacer uso de herbicidas concentrados como arma contra su territorio. La notificación, transmitida este 14 de junio de 2026, señala que las fuerzas israelíes habrían rociado estos productos químicos sobre terrenos agrícolas libaneses desde finales de enero, en una práctica que las autoridades libanesas califican como uso de arma química.
Ataques sistemáticos desde enero
Según la denuncia libanesa, los ataques con herbicidas comenzaron a finales de enero de 2026, antes de la invasión israelí del país en marzo. Las operaciones consistían en la pulverización de herbicidas de alta concentración sobre campos de cultivo y otras zonas agrícolas, y se han repetido de forma intermitente desde entonces, aunque quedaron eclipsadas por la ofensiva terrestre posterior.
La Misión Permanente de Líbano ante la ONU ha remitido una carta al secretario general, António Guterres, y al presidente del Consejo de Seguridad, en la que solicita una investigación urgente. En el documento, Beirut sostiene que el uso de herbicidas constituye una violación del Derecho Internacional Humanitario y del Protocolo de Ginebra, que prohíbe el empleo de armas químicas.
Consecuencias para la agricultura y la salud
Las autoridades libanesas advierten de que la fumigación con herbicidas está causando daños graves a los cultivos, la tierra y la salud de la población civil en las zonas fronterizas. Aunque la denuncia no detalla el número de víctimas ni la extensión exacta de los terrenos afectados, el Ejecutivo libanés ha instado a la comunidad internacional a presionar a Israel para que cese esta práctica.
Israel no ha confirmado ni desmentido oficialmente las acusaciones. La denuncia de Líbano se produce en un contexto de máxima tensión, tras la invasión israelí de marzo de 2026 y los continuos combates en el sur del país. La ONU aún no ha anunciado si abrirá una investigación formal sobre lo ocurrido.




