El presidente de la autoproclamada república de Somaliland, Abdirahman Mohamed Abdullahi, ha realizado su primera visita de Estado a Israel, según informó este domingo la presidencia somalilandesa. El viaje, que tuvo lugar el pasado 14 de junio, se produce seis meses después de que Israel reconociera la independencia de Somaliland el 26 de diciembre de 2025, convirtiéndose en el primer país en hacerlo desde su secesión de Somalia en 1991.

Un reconocimiento que altera el equilibrio regional

El reconocimiento israelí de Somaliland como «Estado independiente y soberano» ha provocado malestar en el gobierno somalí, que considera la región como parte de su territorio. La decisión de Israel, que no ha sido seguida por ningún otro país, introduce un nuevo factor en el ya complejo tablero geopolítico del Cuerno de África, una región clave para las rutas migratorias y los acuerdos pesqueros que afectan a intereses españoles.

Somaliland, que carece de reconocimiento internacional, ha buscado activamente aliados externos para reforzar su estatus. La visita de Abdullahi a Israel se enmarca en ese esfuerzo diplomático, aunque hasta ahora solo el gobierno israelí ha dado el paso de reconocer su soberanía.

Implicaciones para España y la UE

El movimiento israelí puede alterar el equilibrio de poder en la región, donde España mantiene acuerdos pesqueros con países ribereños y sufre la presión migratoria desde las costas del África occidental. Según fuentes diplomáticas consultadas, el reconocimiento unilateral podría complicar la coordinación con la Unión Africana y la ONU, que siguen considerando a Somaliland como parte de Somalia. «Israel ha abierto una caja de Pandora diplomática en una de las zonas más sensibles del continente», señaló un analista del Instituto de Estudios de Seguridad de la UE.

La visita de Abdullahi a Israel incluyó reuniones con el primer ministro israelí y representantes del Ministerio de Exteriores, aunque no se han divulgado detalles sobre posibles acuerdos concretos. Por su parte, el gobierno somalí condenó el viaje y reiteró su llamamiento a la comunidad internacional para que no reconozca a Somaliland.