Las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF), en colaboración con la industria de defensa israelí, han probado con éxito el sistema de defensa aérea Iron Dome integrado con el sistema láser Iron Beam. La combinación de ambas tecnologías pretende ofrecer una capacidad mejorada para interceptar amenazas de alta densidad, como enjambres de drones o misiles.
La prueba, realizada el 1 de julio de 2026, responde al incremento de la amenaza que suponen los ataques simultáneos con múltiples proyectiles. El Iron Dome, un sistema de interceptación por misiles ya operativo, se ha complementado con el láser de alta energía del Iron Beam, que ofrece un coste por interceptación significativamente menor y la capacidad de disparar de forma continua mientras tenga suministro eléctrico.
Según fuentes de las IDF, el ensayo ha validado la interoperabilidad entre ambos sistemas en escenarios de alta densidad. El Iron Beam, desarrollado por Rafael Advanced Defense Systems, aún se encuentra en fase de desarrollo avanzado, pero su integración con el Iron Dome podría proporcionar una defensa escalonada que combine misiles para objetivos lejanos y láser para amenazas cercanas y de bajo coste.
La capacidad de derribar enjambres de drones es una prioridad creciente para las fuerzas armadas de todo el mundo, especialmente tras su uso extensivo en conflictos recientes. Israel, que ya cuenta con uno de los sistemas de defensa aérea más probados del mundo, al ser un país con presencia tecnológica en defensa, busca mantener su ventaja tecnológica ante la evolución de las amenazas.




