El Gobierno de Israel, presidido por Benjamin Netanyahu, ha solicitado a varios países africanos que acepten a refugiados palestinos procedentes de la Franja de Gaza, en el marco de un plan que, según diversas fuentes, persigue el objetivo de apoderarse del enclave. Los países consultados son Somaliland, Sudán del Sur, Sudán, Somalia y Libia, según revelaron reportes publicados este 1 de julio de 2026.
La iniciativa, calificada como un plan de «emigración», forma parte de la estrategia israelí para vaciar Gaza de población palestina y consolidar el control sobre el territorio, que ha sido escenario de una ofensiva militar en los últimos meses. Sin embargo, la respuesta de los países africanos ha sido mayoritariamente negativa: varios de ellos han rechazado la propuesta o negado la existencia de cualquier acuerdo, según las informaciones disponibles.
Entre los Estados contactados, Somaliland, la república autoproclamada en el Cuerno de África, figura como uno de los destinos potenciales, junto con Sudán del Sur y Sudán, ambos inmersos en crisis humanitarias y políticas. Somalia, que sufre décadas de conflicto interno, y Libia, sumida en la fragmentación institucional tras la caída del régimen de Gadafi, completan la lista de países que Israel habría abordado.
La petición israelí no es la primera de este tipo: en el pasado, el Gobierno de Netanyahu ya exploró la posibilidad de trasladar a palestinos de Gaza a terceros países, una opción que la comunidad internacional ha considerado contraria al derecho internacional, al equivaler a un desplazamiento forzado de población. La Ley Internacional prohíbe la transferencia de civiles desde un territorio ocupado salvo por razones de seguridad, y Naciones Unidas ha advertido en reiteradas ocasiones sobre las implicaciones de tales movimientos.
El plan de «emigración» israelí ha sido criticado por organizaciones de derechos humanos y por la Autoridad Nacional Palestina, que lo considera un intento de anexión de facto de la Franja de Gaza. Por el momento, el Gobierno israelí no ha confirmado oficialmente la proposición ni los detalles de los contactos diplomáticos con los países africanos. La negativa de estos Estados a aceptar refugiados palestinos supone un revés para la estrategia de Tel Aviv, que busca en África un destino para la población gazatí ante la continuidad de las operaciones militares.




