El Ejército israelí ha intensificado los bombardeos en el sur de Líbano, causando al menos 14 muertos y 31 heridos en las últimas horas, según fuentes médicas libanesas. La escalada se produce en un contexto de ruptura del frágil alto el fuego vigente desde marzo, cuando comenzó la invasión israelí del territorio libanés. Naciones Unidas ha reclamado un cese inmediato de las hostilidades.

Entre los ataques más graves destaca el registrado en la ciudad de Tiro, donde las fuerzas israelíes emitieron por primera vez una orden de evacuación explícita en el barrio cristiano, alegando que milicianos de Hizbulá se ocultaban entre la población local. La medida provocó un éxodo masivo de residentes cristianos hacia el norte, según informaron testigos.

El secretario general de la ONU, António Guterres, expresó su preocupación por la escalada y llamó a un alto el fuego inmediato en Líbano, Irán y la Franja de Gaza, subrayando la necesidad de buscar una solución diplomática.

Amenazas de secuestro

El clima de tensión se ha visto agravado por las polémicas declaraciones del ministro de Seguridad Nacional israelí, Itamar Ben Gvir. Durante una reunión del gabinete de seguridad, el ultraderechista sugirió que el Ejército debería secuestrar mujeres y niños libaneses como método de presión contra Hizbulá. «Empecemos a pensar de forma innovadora sobre Hizbulá», dijo Ben Gvir, según fuentes de la prensa israelí.

Las declaraciones han sido condenadas por organizaciones de derechos humanos, que las consideran una violación del derecho internacional humanitario. La amenaza de secuestro, unida a la orden de evacuación en Tiro, refleja una estrategia israelí de máxima presión sobre la población civil para forzar un repliegue de la milicia chií.

Balance de la invasión

Desde el inicio de la invasión israelí en marzo, el número de víctimas mortales en Líbano asciende a 3.666, según el recuento de las autoridades locales. La ofensiva, inicialmente presentada como una operación limitada para neutralizar infraestructuras de Hizbulá en la frontera, se ha extendido a zonas urbanas del interior, causando un desplazamiento masivo de la población.

La comunidad internacional ha mostrado una creciente inquietud ante el cariz de los acontecimientos, mientras los esfuerzos diplomáticos para restablecer la tregua se enfrentan a múltiples obstáculos. El Consejo de Seguridad de la ONU tiene previsto reunirse de emergencia en los próximos días para abordar la crisis.